Seguridad de la Información: Los 3 pilares que debemos cuidar todos los días
Los 3 pilares para proteger nuestra información en el día a día
Imagina que la información de nuestra compañía fuera una caja fuerte… Para que esté realmente protegida, ¡no basta con cerrarla! Existen tres pilares fundamentales que debemos cuidar todos los días.
Les compartimos una guía sencilla para recordarlos y aplicarlos en nuestro trabajo diario:
1. Confidencialidad: Solo quien debe, puede ver
Imagina que tienes la receta secreta de tu abuela… ¿La compartirías con todo el mundo? ¡Claro que no! Solo con quienes deben conocerla.
¿Cómo aplicarlo en tu trabajo?
- No compartas archivos ni datos sensibles con personas no autorizadas.
- Evita hablar de temas confidenciales en espacios públicos o virtuales sin protección.
- Usa contraseñas fuertes y no las compartas.
Confidencialidad es proteger la información del acceso indebido.
2. Integridad: Que la información esté completa y sin alterar
Si estás armando un rompecabezas y le cambian una pieza por otra… ¿te darías cuenta? Eso pasa cuando la información se modifica sin autorización.
¿Cómo aplicarlo en tu trabajo?
- Asegúrate de que los datos no sean alterados por error o intencionalmente.
- Usa siempre las fuentes oficiales y actualizadas.
- Verifica los cambios importantes en documentos o sistemas.
Integridad significa que la información es precisa y confiable.
3. Disponibilidad: Que esté cuando se necesita
¿De qué sirve tener la mejor herramienta si no puedes acceder a ella cuando la necesitas?
¿Cómo aplicarlo en tu trabajo?
- Guarda la información en los sistemas autorizados y disponibles.
- Haz respaldos periódicos de tu información clave.
- Reporta fallas o caídas a Soporte de inmediato.
Disponibilidad es que la información esté accesible para quien la necesita, en el momento adecuado.
¿Por qué te recordamos esto? Porque cada decisión que tomas —al enviar un correo, guardar un archivo o compartir una contraseña— afecta directo a uno o más de estos pilares.
¡No los pierdas de vista! Son los cimientos de la seguridad de nuestra organización.
Y recuerda… ¡todos somos responsables!